Una de cada ocho personas mayores de 75 años padece una valvulopatía de moderada a grave, lo que implica daños en una o más válvulas cardíacas. Aunque algunos tipos no son graves, otros pueden dar lugar a complicaciones importantes, incluso la muerte.

La mayoría de las cardiopatías implican una válvula dañada que interrumpe el flujo sanguíneo por no abrirse o cerrarse correctamente. Las válvulas se encargan de que la sangre que sale bombeada del corazón no vuelva a él. Los dos tipos de valvulopatías más diagnosticados son la estenosis y la insuficiencia valvular.

¿En qué consiste la insuficiencia?


La insuficiencia valvular se manifiesta cuando una válvula no se cierra por completo y provoca reflujo de sangre. También se denomina reflujo valvular, o válvula permeable. Esta enfermedad incluye la insuficiencia mitral y la insuficiencia aórtica.

¿En qué consiste la estenosis?


La estenosis se manifiesta cuando una válvula no se abre por completo y no deja que entre sangre suficiente. Puede deberse a la calcificación de la válvula relacionada con la edad. Una válvula calcificada puede estrecharse mucho o bloquearse y, por lo tanto, limitar la cantidad de sangre que fluye por ella. También se denomina válvula estrechada o rígida.

Cada una de las cuatro válvulas puede sufrir reflujo o estenosis (a veces ambas), aunque las válvulas mitral y aórtica son las más afectadas.


Normal valve (closed)

Stenosis valve (closed)

Normal valve (open)

Stenosis valve (open)